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5 trucos para hacer que tus estudiantes hablen
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5 trucos para hacer que tus estudiantes hablen

Todos tenemos algo que decir. Nuestros estudiantes no son diferentes. Es importante hacer que se sientan cómodos a la hora de expresar lo que quieran en el aula. Es posible que se sientan incómodos al hablar español, o quizás tengan una personalidad más retraída. ¿Sabías que puedes convertirte en Profesor de Español como Lengua Extranjera en tan sólo un mes? A través de nuestro programa intensivo podrás conseguirlo. ¡Echa un vistazo a todo lo que podrás encontrar en nuestro Curso  de Formación de Profesores de ELE! De cualquier forma, como profesores, tenemos que plantearnos cómo podemos mejorar esto: ¿Nuestros estudiantes tienen miedo al error? ¿Las instrucciones se han enunciado con un nivel acorde al de nuestros estudiantes? ¿Las instrucciones se han acompañado con un ejemplo claro? ¿El material seleccionado para la actividad es motivador y generador de emociones? La respuesta a estas preguntas será crucial para poder hacer que tus estudiantes hablen más. Tras reflexionar sobre ello, puedes echar un vistazo a estos 5 trucos para hacer que tus estudiantes hablen más y aplicar los que consideres más necesarios para tus clases.   La fluidez se mejora con la práctica Debemos recordar que nuestros estudiantes deben hablar tanto español como sea posible. Cuanto más practiquen, mejor será su fluidez. Cuanto más hablen, su confianza aumentará. Este ciclo se retroalimentará cada vez más, por lo que el nivel de tus estudiantes mejorará cada vez más. ¡Hablar, hablar y hablar!   Céntrate en las necesidades individuales Es extremadamente importante que atiendas, en la medida de lo posible, las necesidades individuales de cada estudiante. En tu clase de A2, el estudiante “A” puede estar teniendo aún problemas con el alfabeto y los sonidos, mientras que el estudiante “B” puede tener una fluidez superior a la media de dicho nivel. Planea diferentes variaciones de tus actividades para poder atender las necesidades de aprendizaje de cada uno de ellos.   Provoca emociones en tus estudiantes Está demostrado que el aprendizaje es más efectivo cuando sentimos emociones fuertes. Piensa en aquellas ocasiones en las que tu experiencia de aprendizaje fue memorable. ¿Qué sentías? Intenta provocar esta sensación en tus estudiantes. Movimiento, juegos, fotos, texturas, sabores, sonidos… Todos estos estímulos te pueden ayudar a despertar el cerebro de nuestros estudiantes y ayudarles a aprender.   Proporciona ejemplos comprensibles para las actividades La forma en la que hablas y das instrucciones a tus estudiantes tiene una relación directa con la mejora en su capacidad comunicativa. Hablar con un lenguaje adecuado al nivel de los estudiantes hará que te entiendan con más facilidad, lo que les dará mayor confianza para realizar la actividad. Asimismo, tenemos que ser conscientes del potencial de la comunicación no verbal para la mejora de la efectividad de nuestras actividades. Utilizar gestos y mímica para reforzar nuestras instrucciones también será favorable para la capacidad comunicativa de nuestros estudiantes. Del mismo modo, mantener una actitud positiva y de refuerzo ante los esfuerzos de tus estudiantes te ayudará a desarollar una relación fuerte y con una conexión profunda con ellos. Esto provocará que tengan menos miedo a hablar y a cometer errores.   ¡Dales tiempo! Aprender un idioma es un proceso constante. Hay innumerables factores que afectan al proceso de adquisición del lenguaje, por lo que, como profesores, tenemos que poner las cosas en perspectiva. Cuando hables con un estudiante, dale tiempo a procesar tu mensaje, crear su respuesta y dártela. Si necesita ayuda para contestar, ofrécesela, sin menospreciar su capacidad.  Todos aprendemos con ritmos diferentes. Asumirlo nos ayudará a ser mejores profesores. Deja un comentario en nuestro Facebook y sigue nuestro blog.

Maneras de trabajar un texto en la clase de ELE
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31 explotaciones para un texto en la clase de ELE (parte 3)

Aquí tenéis la última parte de nuestro blog sobre los usos de los textos en la clase de ELE, si aún no habéis leído la primera y segunda parte, podéis hacerlo ahora 😉 “34 explotaciones para un texto en la clase de ELE (parte 1)” y “34 explotaciones para un texto en la clase de ELE (parte 2)” 31. Escribir el titular y los subtítulos Si retiramos el título y subtítulos de un texto antes de dárselo a nuestros estudiantes, habremos creado una tarea muy efectiva para que nuestros estudiantes entiendan el significado global del texto. ¿Qué titular le pondrías a este artículo? ¿Qué contiene cada sección?   30. Predecir el contenido a partir del titular y los subtítulos Los titulares no son más que una versión ultra condensada del artículo que acompañan. Podemos dar a nuestros estudiantes el titular y los subtítulos de un texto para que sean ellos quienes intenten predecir qué se va a tratar en cada sección del artículo.   29. Poner los párrafos en orden Con un texto que cuente con una buena cohesión, orden cronológico o referencias claras, podemos pedir a nuestros estudiantes que resuelvan el rompecabezas y pongan cada uno de los párrafos en su lugar.   28. Escribir una carta al director Hagamos que nuestros estudiantes disfruten de la libertad de expresión y la libertad de prensa. Si trabajamos con un artículo de un periódico, podemos pedirles que escriban una carta al director expresando sus opiniones sobre el artículo que acaban de leer. ¿Quién sabe? Quizás su carta sea publicada en los próximos días…   27. Escribir un informe sobre las consecuencias del contenido Con un texto adecuado –por ejemplo, la descripción de unos resultados electorales, los estudiantes podrían explorar los efectos que la información del texto puede tener en su propia realidad.   26. Convertir la información en una infografía Muchos artículos tienen datos, cifras, estadísticas y otros tipos de información que nuestros estudiantes pueden resumir y adaptar a otro formato. Una infografía con la representación visual de la información del texto puede ser una tarea fantástica para nuestros estudiantes.   25. Extraer vocabulario útil o difícil Muchas veces, imponemos a nuestros estudiantes sobre qué elementos léxicos de un texto deben trabajar. Sin embargo, podemos dejar que sean nuestros estudiantes quienes decidan qué elementos del artículo requieren aclaración o un trabajo más profundo. Si nuestros estudiantes consideran que esas palabras son importantes, las aprenderán con más facilidad.   24. Trabajar el ritmo y la prosodia Para mejorar el ritmo y la fluidez de nuestros estudiantes a la hora de hablar el público… Podríamos, Con cualquier procesador de texto, Hacer que nuestros estudiantes separen el texto en líneas diferentes, según dónde ellos crean que estarán las pausas. Después, podrán usar la negrita Para destacar qué palabras Tienen el pico de entonación.   23. Reescribir el texto con un tono más positivo o negativo Nuestros estudiantes no siempre comparten el punto de vista de los textos con los que trabajamos. ¿Por qué tienen que sufrir en silencio? Si un grupo cree que el autor está completamente equivocado, hagamos que escriban el mismo texto con el punto de vista que ellos tengan. Esperamos que os haya gustado esta serie de blogs sobre cómo usar los textos en tu clase de ELE y manteneros atentos a nuestros próximos blogs 🙂

Explotaciones para un texto en la clase de ELE
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31 explotaciones para un texto en la clase de ELE (parte 2)

Como os prometimos la semana pasado aquí os presentamos los siguientes 10 usos de los textos en la clase de español , si te perdiste la primera parte puedes echarle un vistazo en nuestro blog “34 explotaciones para un texto en la clase de ELE (parte 1)”   22. ¿Qué más sabes? Muchas veces, los estudiantes tienen más información sobre el tema del texto que el profesor, y podemos utilizar esto en nuestro beneficio. Tras la lectura del texto, los expertos sobre el tema pueden expandir la información. Los otros estudiantes pueden escribir preguntas para ellos, o para personas mencionadas en la información extra.   21. Predecir qué va a ocurrir Muchos textos describen una situación que aún no ha concluido: por ejemplo, la situación electoral actual en España, en la que no está nada claro quién será el presidente. Podemos hacer que nuestros estudiantes escriban o discutan qué creen ellos que pasará a continuación. ¿Se os ocurre una forma mejor para practicar las estructuras de hipótesis y de posibilidad?   20. Pensar una solución al problema Otros textos presentan problemas que requieren una solución. ¡Nuestros estudiantes estarán encantados de salvar el mundo y dar con la solución al problema que les presentemos!   19. Describir las causas Then there are those texts which leave us wondering “how did that happen?” can you already hear your group straining at the leash to get their teeth into some past modality?   18. Evaluar el punto de vista del escritor Tras identificar el punto de vista y la alineación del autor del texto, podemos pedir a los estudiantes que lo evalúen en profundidad, decidan qué tiene de novedoso, meritorio, etc. y puede llevarnos a un debate fantástico a continuación.   17. Evaluar los efectos sobre su trabajo / empresa / industria / región / país Si un texto expone una serie de problemas que son relevantes a nivel local, una actividad muy enriquecedora es pedir a nuestros estudiantes que piensen cómo y en qué medida afecta dicho problema a su realidad.   16. Juego de roles: una reunión, conferencia de prensa, evento… En muchos textos se mencionan este tipo de eventos. Podemos extraer dicho evento del texto y revivirlo en nuestra aula gracias a un juego de roles. “El presidente, visiblemente alterado, respondió…” ¿Estaba realmente alterado? ¿Por qué? ¿Cuál fue la pregunta? Nuestros estudiantes pueden convertirse en periodistas o miembros del consejo de administración de una empresa por un día.   15. Investigación bibliográfica: encontrar más artículos sobre el mismo tema Si el texto ha sido interesante para el grupo, podríamos pedirles que encuentren más textos diferentes sobre el mismo tema. Cuando contemos con una selección de artículos, podríamos…   14. Comparar y contrastar los artículos Comparar diferentes fuentes sobre la misma noticia puede ser un ejercicio fantástico para identificar el tono y la alineación de los textos. Asimismo, podemos hacer que nuestros estudiantes vean que las elecciones léxicas son claves a la hora de transmitir diferentes puntos de vista sobre la misma idea.   13. Comparar textos sobre el mismo tema que provienen de medios diferentes ¿Qué diferencias podemos encontrar entre una crónica radiofónica y una noticia de periódico sobre el mismo tema. Nuestros estudiantes pueden encontrar las características de estilo de cada uno de los medios. Si tenemos publicistas o periodistas en el grupo… ¡les encantará!   12. Comparar y contrastar con un texto sobre el mismo tema en su idioma Aunque no es una práctica demasiado habitual en el aula de ELE, la traducción a y desde la lengua materna de nuestros estudiantes puede tener ciertos beneficios que podemos explotar. Con la visión adecuada, podemos utilizarla para que nuestros estudiantes observen cómo su L1 se parece o se diferencia al español. Puede mostrar diferencias de estilo, de perspectiva, así como interesantes detalles culturales.   11. Preparar una presentación sobre el texto Nuestros estudiantes pueden leer un artículo y preparar una presentación en la que expliquen a sus compañeros todo lo que hay que saber sobre él. Si han sido los estudiantes quienes han elegido los textos, la respuesta será mucho mejor. La próxima semana os desvelaremos los últimos usos de los texto para vuestra clase de español, no deje de seguirnos en facebook.

Diferentes usos para un texto en la clase de ELE
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31 explotaciones para un texto en la clase de ELE (parte 1)

1Muchas veces encontramos textos interesantes para nuestra clase de español pero no los utilizamos en clase por el miedo a que nuestros alumnos se aburran, no sean participativos o simplemente por no poder encontrar un buen uso o una buena actividad para usarlos. Seguro que tú como profesor de español te has encontrado en esta situación, pero aquí tienes la solución, 34 usos que puedes dar a un texto en tu clase:   10. Echarle un vistazo y decidir si se quiere leer en profundidad Nuestros estudiantes son por lo general adultos que tienen claros sus intereses. Leer el texto rápidamente para saber de qué trata es una habilidad en sí misma. Muchas personas en este mundo echan un vistazo rápido a los artículos de un periódico y luego deciden si quieren leerlo en profundidad. ¿Por qué no hacerlo también en nuestras clases? Podemos tener 3 o 4 textos preparados y dejar que nuestros alumnos decidan con cuál quieren trabajar ese día.   9. Resumirlo Según la taxonomía de Bloom, la creación de algo nuevo es la habilidad de pensamiento de orden más superior. El ser capaces de comunicar las mismas ideas del texto con sus propias palabras hará maravillas con la competencia comunicativa de nuestros alumnos: el esfuerzo de parafrasear las palabras de otra persona les hace explotar al máximo sus conocimientos de léxico, de gramática, de estructura del texto, etc.   8. Identificar el tono y la alineación del texto Un texto siempre tiene una alineación y  un tono determinados e identificarlos es una habilidad de los buenos lectores. Podemos pedir a nuestros estudiantes que encuentren en qué lugar del texto se puede observar la postura del autor sobre el tema.   7. Separar hechos de opiniones Esta habilidad es muy importante a la hora de interpretar un texto, incluso en nuestra lengua materna. Subrayar hechos y opiniones en colores diferentes puede ser un primer paso, para posteriormente hacer que nuestros estudiantes discutan si las opiniones se pueden sustentar en los hechos recogidos en el texto.   6. Responder preguntas de comprensión Es una actividad clásica para nuestros textos en la clase de ELE. Hacer preguntas abiertas: ¿Qué?, ¿Quién?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, etc. para asegurarnos de que nuestros estudiantes han entendido el texto. Es importante que preparemos esta actividad de forma que los estudiantes no puedan responder simplemente con extraer una frase del texto.   5. Crear preguntas de comprensión ¿Por qué haríamos algo que nuestros estudiantes pueden hacer por nosotros? Si los estudiantes han leído el texto, pueden escribir las preguntas de comprensión para evaluar la comprensión de sus compañeros. Una vez más, la creación de preguntas delata un entendimiento mucho mayor de las ideas del texto.   4. Escribir preguntas de discusión Si el texto lo permite, los estudiantes también pueden diseñar sus propias actividades de debate tras la lectura. Podemos pedirles que escriban qué preguntas les gustaría comentar con sus compañeros.   3. Responder preguntas de discusión sobre el tema Tras haberlas diseñado, estas preguntas nos serán de mucha ayuda para crear conversación en clase. El alumno podrá utilizar la información del texto como andamiaje para construir sus propias ideas.   2. Escribir preguntas al autor ¿Cuántas veces te has quedado con las ganas de preguntarle algo al autor de un libro o un artículo? Los textos casi nunca responden todas nuestras preguntas. Muchos artículos en periódicos online contienen los datos de contacto del autor. ¿Por qué no contactar con él para enviarle las preguntas de seguimiento que nuestros estudiantes hayan decidido?   1. Escribir preguntas a personas mencionadas en el texto Del mismo modo que en el punto anterior, también nos puede servir como actividad complementaria a la identificación del tono y de la alineación. Estos son los 10 primeros usos de los textos, ¡no olvides seguirnos en facebook para enterarte de los otros 24!

Cómo enseñar gramática sin morir en el intento
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Cómo enseñar gramática sin morir en el intento

“Héctor, sí, muy divertido… Pero yo quiero aprender gramática”. Muchos profesores de ELE nos hemos topado con esta situación más de una vez durante nuestra experiencia docente. Debido a experiencias pasadas de aprendizaje, muchos de nuestros estudiantes tienen la creencia que trabajar la gramática es lo más importante para su desarrollo lingüístico, y no le dan tanta importancia al resto de trabajo –léxico, cultural, emocional, etc. Esto nos lleva irremediablemente a plantearnos cómo podemos satisfacer la demanda de nuestros estudiantes, pero sin renunciar a nuestras convicciones metodológicas a la hora de enseñar ELE –tomar como “eje fundamental […] la indisolubilidad de forma y significado”. (Ruiz Campillo, 2007) “Eso, Héctor, ¿cómo podemos enseñar gramática sin morir en el intento?”   Trabajar con muestras de lengua reales, en contexto No podemos trabajar con estructuras descontextualizadas. Tenemos que afrontar la enseñanza de la gramática teniendo en cuenta al mismo tiempo el significado, la estructura, el valor pragmático, los elementos culturales, la intención del hablante, la situación comunicativa, etc. Reducir la gramática a una lista de reglas puede provocar muchas frustraciones en nuestros estudiantes.   Promover la reflexión y la inducción, de manera autónoma y colaborativa En lugar de dar una lista de reglas y usos, nuestras actividades deben provocar que nuestros estudiantes tengan que realizar hipótesis sobre dichos usos, para luego contrastarlas con las de sus compañeros. Este trabajo autónomo permite que los estudiantes conviertan la discusión sobre la gramática en una actividad que les obliga a utilizar también la L2 de forma significativa. (Ruiz Campillo, 2007)   ¡Dibuja la gramática! Ilustrar los significados y los usos de las estructuras gramaticales con dibujos, esquemas, diagramas, etc. es una manera infalible para que nuestros estudiantes capten las sutiles diferencias de uso que a veces tiene nuestra lengua: ¿imperfecto o indefinido? ¿Ser o estar? ¿Por o para? Las últimas investigaciones en gramática cognitiva (los trabajos de Reyes Llopis y de J. P. Ruiz Campillo son indispensables) nos confirman la idea de que visualizar la gramática nos ayuda a entender qué está ocurriendo en el cerebro de los hablantes de español cuando deciden utilizar una u otra forma.   Tener en cuenta la dimensión afectiva y las emociones Para que el aprendizaje de la gramática –y de la lengua en general– tenga éxito, los profesores  de ELE debemos crear un ambiente de confianza en el que los estudiantes sientan que son los auténticos protagonistas del proceso de aprendizaje. Asimismo, no podemos olvidar que tenemos que despertar emociones en nuestros estudiantes a través de todo lo que traemos al aula –actividades, discurso, atmósfera–. Francisco Mora, en su Neuroeducación (2013) nos refuerza la idea de que si somos capaces de generar emociones positivas intensas en el aula, el aprendizaje de nuestros estudiantes será mucho más memorable. Tomando estos cuatro puntos a la hora de planear nuestras clases, seremos capaces de trabajar la gramática en clase de forma explícita, cumpliendo de esta forma las expectativas de nuestros estudiantes, pero estando seguros de que nuestra metodología está siendo la adecuada para que el aprendizaje de la gramática sea eficaz.   ¿Sabías que puedes convertirte en Profesor de Español como Lengua Extranjera en tan sólo un mes? A través de nuestro programa intensivo podrás conseguirlo. ¡Echa un vistazo a todo lo que podrás encontrar en nuestro Curso  de Formación de Profesores de ELE!

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