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Sugerencias par aplicar el enfoque léxico
Consejos

Sugerencias para aplicar el enfoque léxico

Creo que es lógico admitir que enseñar todo el vocabulario disponible en una lengua es imposible. Por ello, la enseñanza de ELE basada en el enfoque léxico se concentra en hacer a los estudiantes conscientes de las combinaciones y ‘chunks’ en las que se agrupan las palabras. El rol del profesor es ayudar a los estudiantes a desarrollar esta habilidad de reconocer estas combinaciones y poder hacerlas suyas, que es clave para su aprendizaje del español. Idealmente, nuestro trabajo para desarrollar esta habilidad hará que nuestros estudiantes reconozcan estas combinaciones incluso fuera del aula, en cualquier momento en el que entren en contacto con la lengua. Si queréis saber cómo conseguir esto, aquí tenéis algunos consejos: No presentes vocabulario fuera de contexto Intenta evitar presentar las palabras de forma aislada, fuera de contexto. Puedes presentar las palabras en sus colocaciones más frecuentes (cuenta corriente, cuenta de ahorros, etc.) o incluirla en una estructura con rentabilidad contextual (“me gustaría abrir una cuenta de ahorros, por favor”). Presenta diferentes combinaciones de esa palabra Por ejemplo, en el manual “Bitácora 1 Nueva Edición” de la Editorial Difusión, encontramos una actividad en la que se trabajan las diferentes colocaciones del verbo “tomar” que son rentables para el nivel A1. Asimismo, también se establece una relación con el campo léxico al que pertenecen:   No pases demasiado tiempo con expresiones idiomáticas Al contrario de lo que pueda parecer, pasar demasiado tiempo trabajando con expresiones idiomáticas puede ser contraproducente, dado que no son particularmente rentables. En lugar de esto, sería interesante poder desarrollar las estrategias que nuestros estudiantes necesitan para reconocer patrones de colocación y poder modificarlos a su gusto. Adapta tus materiales Los libros de texto, incluso si no se basan en el enfoque léxico, son un recurso que puede adaptarse para hacer que nuestros estudiantes se concentren en reconocer colocaciones y otros ‘chunks’ en el texto. Por ejemplo, tras las actividades de comprensión, podemos hacer que nuestros estudiantes busquen las estructuras que hablan sobre el tema e investiguen sobre cómo se combinan esas palabras. Tras una puesta en común y una corrección, nuestros estudiantes tendrán un nuevo inventario de ítems relacionados con el tema del texto, además de sus relaciones y combinaciones más frecuentes. Incorpora corpus y diccionarios de colocaciones Enseña a tus estudiantes a utilizar corpus textuales y diccionarios de colocaciones. Esto les ayudará a ser autónomos a la hora de reconocer ciertos patrones lingüísticos. Un recurso muy interesante es el Corpus de Referencia del Español Actual (CREA).     Incorpora el enfoque por tareas u orientado a la acción en tus clases El hecho de que tus estudiantes tengan que enfrentarse a un proyecto o tarea con un producto final real, o que tengan que actuar en una situación real precisa que tengan las herramientas lingüísticas necesarias para llevarlo a cabo con éxito. Exponerles a un ejemplo de dicha situación –a través de un texto, vídeo, etc.– y trabajar con el léxico que aparece y sus combinaciones es un paso fundamental para que la tarea llegue a buen puerto. Sin embargo, este no es el único beneficio: por el camino, nuestros estudiantes tendrán oportunidades para desarrollar las estrategias necesarias para reconocer estas combinaciones y poder utilizarlas a su antojo. ¿Y tú, qué otras sugerencias tienes para trabajar con el enfoque léxico en tus clases? Comparte tus ideas en los comentarios en nuestro Facebook.

Warmer del Lunes: Mi calle
Actividades

Warmer del lunes: Mi calle

Para este warmer, necesitaremos un dispositivo con Google Maps y conexión a Internet. Pediremos a algunos estudiantes que nos muestren su calle con street view y describan qué hay en su barrio. Los demás estudiantes de la clase le podrán hacer preguntas sobre aquellos aspectos que les resulten interesantes. ¿Qué hay en tu calle?

Warmer del Lunes Camino a clase
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Warmer del lunes: Mi camino a clase

En la clase anterior, pide a tus estudiantes que saquen una foto de algo interesante, curioso, divertido, que vean en su camino a clase. Al día siguiente, todos muestran su foto y hablan sobre por qué han elegido esa imagen en particular. Incluso podemos motivar a nuestros estudiantes para que hagan esto a diario, o semanalmente. Y tú, ¿qué ves de camino a clase?

La foto misteriosa. Actividad de ELE
Actividades

Warmer del lunes: La foto misteriosa

Trae una foto curiosa a tu clase. Proyéctala en la pared y no digas ni una sola palabra. Espera a ver la reacción de tus estudiantes: qué dicen, qué te preguntan. A partir de ahí, dirige la conversación que se genera, anota lo que necesites para corregir después y ya tienes tu clase en marcha. ¡A por el lunes!

Beer pong. Actividad de ELE
Actividades

Warmer del lunes: ‘Beer pong’

Este es un warmer ideal para grupos pequeños, entre 1 y 6 estudiantes, especialmente si son de nacionalidad estadounidense. Necesitarás 12 vasos de plástico, cinta adhesiva y una pelota de tenis de mesa. Pega con la cinta adhesiva 6 vasos en cada lado de la mesa, en forma de triángulo. Dentro de cada vaso tendrás un papel con una pregunta relacionada con el tema del que quieras hablar: puedes utilizarlo el primer día para preguntar por información personal, gustos… o para responder a situaciones hipotéticas. Dividimos la clase en dos equipos. Por turnos, los estudiantes lanzan la pelota a los vasos situados en el otro lado de la mesa. Si introducen la pelota en un vaso, un integrante del otro equipo leerá la pregunta que está dentro, para que la conteste el lanzador. Puedes introducir más o menos reglas dependiendo del nivel competitivo de tu grupo.

Entrevista con Javi
LAE Formación

Entrevista con Javi, Director del curso de Formación de profesores de ELE

Os abrimos una ventana a la vida profesional de Javi, nuestro jefe de estudios del curso y formador. Javi sabe por su propia experiencia lo que significa ser profesor de ELE fuera de España. Si os interesa su visión sobre esta experiencia, seguid leyendo. ¿A qué te dedicabas antes de ser profesor de ELE? Desde que estaba en el instituto ayudaba a los chicos de mi barrio con los deberes: hacíamos un poco de todo, pero sobre todo lengua, sociales y matemáticas (aunque nunca fueron mi fuerte). También cuidaba a los chicos en las reuniones del AMPA (todavía APA por aquel entonces). Después empecé la universidad y me independicé, por lo que empecé a necesitar ingresos de verdad. Estuve una temporada larga compaginando la hostelería con algunos estudiantes particulares de lengua (con la Selectividad los chicos se ponen nerviosos y necesitan clases de apoyo). Cuando acabé mi licenciatura en Historia en la UAM, hice el CAP en la UCM y la hostelería perdió su sentido, así que me fui a Marsella a buscarme la vida. Fue ahí donde empecé a trabajar como profesor de ELE con algunos estudiantes particulares. El caso es que me gustó mucho y me pareció mucho más gratificante que mis experiencias anteriores como profesor. Tras un año allí decidí volver a Madrid y hacer un curso de especialización como profesor de ELE. ¿Dónde has trabajado como profesor de español? Desde que volví a España no me ha faltado trabajo. Empecé en una pequeña escuela en Gran Vía. Allí aprendí mucho sobre el día a día de un profesor, descubrí nuevos métodos y preparé a mis primeros alumnos para el famoso DELE (con un muy buen porcentaje de éxito todo sea dicho), Desarrollamos una serie de actividades culturales con los chicos donde hacía unas visitas guiadas por Madrid explicando a los estudiantes la historia y la cultura de mi ciudad, cosa que me encanta. De ahí pasé a otras escuelas pequeñitas, como Contacto o William’s School. Tras esta etapa llegué a EF, que era todo lo contrario, una multinacional de la educación de idiomas, algo nuevo para mi. Fue una experiencia interesante porque trabajé con una nueva tipología de estudiantes ademas de entrar en contacto con muchos medios técnicos y organizativos interesantes. Sin embargo, he de decir que tampoco me encontraba a gusto. Tal vez por las dimensiones de la empresa que la hacían más fría de lo que me habría gustado. Cuando me llamaron de LAE y vi la idea de escuela que se maneja aquí, la verdad es que no me lo pensé dos veces. Tiene el tamaño perfecto: no es una escuela de barrio pero tampoco es una multinacional. Es lo que es, un centro de idiomas especializado en ELE con cada vez más estudiantes, pero no por ello aulas masificadas. Y eso es garantía de calidad. ¿Qué ha supuesto para ti ser profesor de ELE? Pues, para empezar, conocer mejor mi cultura, pararme a pensar por qué hacemos las cosas que hacemos en España. Nunca te paras a pensar en eso porque lo tienes normalizado, pero cuando tienes que responder a tus estudiantes, ellos esperan una respuesta. Otra cosa muy importante ha sido cómo el estar en contacto con personas de muchos países y culturas diferentes me ha hecho abrir más mi mente, aceptar muchas cosas sin juzgarlas, sino que simplemente hay que respetar. Asimismo he desarrollado mucho mi capacidad de liderazgo y mi empatía. He aprendido cómo trasmitir confianza a una persona insegura. Verla crecer en lo personal y lo académico es muy bonito, una de esas cosas gratificantes de verdad. ¿Qué es lo que más te gusta de ser profesor y enseñar español? Ser profesor de español significa vivir en un proceso de formación continua, y esto me ha convertido en una persona todavía más inconformista. Me encanta experimentar la sensación de que puedo aprender todos los días cosas nuevas, de cualquier compañero o estudiante, o incluso de mi mismo. Este trabajo es muy bonito y enriquecedor. En mis clases, uso mucho desafíos para motivar a mis estudiantes. Creo que la razón es que encuentro en los retos mi propia motivación. Por eso, aprovecho siempre que la vida me brinda uno. Aceptarlos y alcanzarlos me hace sentir vivo. No podría tener un trabajo de funcionario. Esto es lo mío.   Si os ha gustado conocer un poquito más sobre nuestro formador Javi, también puedes visitar las entrevistas de Héctor, Teresa y Belén.

Mis primeras clases: Crear una buena comunidad de aula
Consejos

Mis primeras clases: crear una buena comunidad de aula

A pesar de haber enseñado durante años, todavía me siento nervioso antes de comenzar mis clases con un nuevo grupo. Los grupos de estudiantes tienen algo en común con las zapatillas deportivas: las viejas son cómodas y las nuevas se sienten extrañas. Las zapatillas viejas son cómodas porque te provocan sensaciones predecibles y sabes que no te vas a llevar ninguna sorpresa desagradable. Del mismo modo, los grupos a los que ya has dado clase durante un tiempo se comportan de la misma forma. Hay una cultura o comunidad de aula que se ha desarrollado y todos conocen su papel en esa comunidad. Últimamente he escuchado una interesante definición del término “cultura”: “la forma en la que hacemos las cosas por aquí”. Pienso que es un resumen genial. La cultura de aula implica una serie de suposiciones tácitas y, a menudo, inconscientes sobre cómo se comporta cada uno de los integrantes del grupo en sus interacciones: ¿dónde se sitúa cada individuo? ¿Quién y cuándo va a hablar? ¿Qué tipos de comportamiento se aprecian, toleran o censuran? Hay ciertas culturas de aula que son más propicias para el aprendizaje, y hay otras que no. Las que pienso que funcionan son aquellas en las que el profesor y los alumnos han trabajado juntos para crearla, partiendo de una visión general y razonada de lo que se quería conseguir. Aquí podéis ver una serie de cuestiones que creo que influyen a la hora de crear una buena comunidad de aula. Todo ello dependerá de la situación, las culturas presentes en la clase, además de otros factores externos que, simplemente, no podemos controlar. Relación profesor-alumno Lo primero que debemos tener en cuenta es cómo se perciben los agentes sociales dentro de la clase. ¿Hay diferencias entre el docente y los estudiantes en términos de edad, vestimenta, sexo, estatus, etc.? ¿Y entre los estudiantes? ¿Cuál es el punto de vista del docente y de los estudiantes sobre las respectivas responsabilidades y funciones? ¿Los estudiantes ya se conocen de antes? ¿Se va a poder utilizar la L1 de todos/algunos estudiantes en el aula? ¿Quién y para qué la podrá utilizar? El aula como espacio de aprendizaje A continuación, tendremos que plantearnos una serie de preguntas sobre el aula en el que trabajaremos. ¿Siempre será la misma? ¿Tiene el tamaño adecuado? ¿Es un sitio atractivo desde el punto de vista estético? ¿Es un terreno controlado por los estudiantes (por ejemplo, en su empresa), un lugar desconocido para ellos (por ejemplo, una escuela de idiomas privada durante los primeros días) o un terreno compartido (por ejemplo, la universidad)? ¿Queremos utilizar herramientas digitales, como redes sociales, como una extensión del aula? Del mismo modo, también tendremos que reflexionar sobre dónde se sitúan los miembros del grupo dentro del aula. ¿Dónde se sientan los estudiantes? ¿Eligen su lugar o viene marcado por el profesor o la actividad? ¿La clase se organiza en filas o en círculo? ¿Las mesas y sillas son móviles o están ancladas al suelo? ¿Los estudiantes cambian de lugar durante la lección? ¿El profesor está de pie o sentado? ¿En qué momento se levanta? Asistencia y Puntualidad La asistencia y la puntualidad a nuestras clases son también asuntos que merece la pena acordar con los estudiantes. ¿Se espera que asistan a todas las clases? Si no es así, ¿hay alguna forma de ponerse al día con lo que se han perdido? ¿Qué ocurre si los estudiantes llegan tarde? Turnos de palabra, interrupciones y atención Es importante también establecer normas y acuerdos en relación a la atención de los estudiantes. ¿Animamos a los estudiantes a interrumpir al docente o sus compañeros cuando tienen una pregunta? ¿Qué haremos si las preguntas se desvían de nuestro plan de clase? ¿Cómo comprobaremos que las respuestas a las preguntas han sido satisfactorias para nuestros estudiantes. ¿Permitiremos que los estudiantes se levanten, hablen o incluso miren su teléfono móvil durante la lección? Desde aquí os animamos a que experimentéis y veáis cuánto podéis aprovechar del potencial pedagógico que tienen los smartphones hoy en día. El ritmo de la lección Por último, creemos conveniente llegar a acuerdos sobre el ritmo de la lección con nuestros estudiantes. ¿Seguiremos un ritmo rápido, o más pausado? ¿Cómo afecta este ritmo al grupo en su conjunto y a los estudiantes de forma individual, de acuerdo con su personalidad, estilo de aprendizaje, etc.? ¿El ritmo se corresponde con la hora del día, los objetivos, etc.? ¿Han manifestado los estudiantes su preferencia por un ritmo específico? Las respuestas que tengas para estas preguntas afectarán en mayor o menor grado a la comunidad o cultura de tus clases y, en última instancia, facilitarán o dificultarán la consecución del objetivo de la lección y del curso. Sea cual sea el tipo de comunidad de aula que quieres conseguir, te recomendamos que te hagas estas preguntas desde el principio y, tanto como sea posible, acuerdes con tus estudiantes todo lo relativo a la comunidad de clase. Al fin y al cabo, ellos – y su aprendizaje – son la parte más importante de nuestro trabajo. Si quieres ver más consejos para tu clase, en uno de nuestros posts hemos hablado sobre 5 trucos para hacer que tus estudiantes hablen.

La importancia de entorno personal de Aprendizaje (PLE)
Consejos, LAE Formación

La importancia de entorno personal de aprendizaje (PLE)

Última semana del Curso de Formación de Profesores de ELE. Acabas de terminar tu última clase práctica. Tu reflexión ha sido muy completa y tu tutor te ha dado un buen feedback: ya estás preparado para trabajar como profesor de español como lengua extranjera. Antes de concluir la sesión, te da un último consejo: “Esto es solo el principio. Nunca dejes de aprender”. Estas palabras encierran el secreto de la profesión. La formación continua es extremadamente importante para tu futuro docente, y aquí te vamos a dar las claves para poder aprender día a día. Empieza a desarrollar tu PLE (Entorno personal de aprendizaje) Las personas de las que más vas a poder aprender siempre serán tus compañeros y tutores del curso de formación, tus compañeros de trabajo… Siempre podrás recurrir a ellos para cualquier duda o preocupación que tengas, intercambiar materiales, ideas y experiencias. Al igual que en tus clases siempre impulsas el trabajo en grupo, el aprendizaje de los docentes resulta más exitoso cuando se realiza en grupo. Intenta observar a tus compañeros de trabajo, que ellos te observen, organizad charlas informales sobre metodología y nuevas ideas en vuestra sala de profesores. Saber que no estás solo en la profesión es un sentimiento fantástico. Expande tu PLE al mundo digital Es imprescindible para la formación de un profesor de idiomas del siglo XXI la explotación del potencial que tienen las redes sociales. Twitter es una red inmejorable para hacer contactos, recibir información actualizada y participar en debates sobre la enseñanza de ELE. Muchos profesores recogen ideas y materiales en Pinterest, y existen numerosos grupos de Facebook en los que los docentes de español comparten materiales y recursos. Acude a un encuentro práctico de profesores La asistencia a uno de estos encuentros prácticos puede suponer una gran oportunidad para los profesores noveles. Puedes conocer a profesores con tus mismos intereses, o incluso a directores de estudios que estén buscando docentes con tu perfil. Del mismo modo, podrás encontrar nuevas oportunidades de formación, descubrir nuevos intereses de investigación, recibir obsequios para utilizar en tus clases, etc. Nuestro departamento de español siempre está representado en alguno de los encuentros de la ciudad de Madrid –como asistentes o talleristas– con el objetivo de estar siempre en línea con las últimas tendencias e investigaciones en enseñanza de español y formación de profesores de español.    

Poemas de Google. Actividad ELE
Actividades

Dale cultura al miércoles – Poemas de Google

Esta actividad puede servir para estimular la creatividad con el objetivo de generar un poema. La idea es poner el inicio de una frase en el buscador Google o cualquier otro y crear un poema con la función autocompletar. Puede haber varias explotaciones en función del nivel: – Practicar fonética o entonación declamatoria. – Se da a los estudiantes otro comienzo que hemos buscado previamente y deben intentar adivinar alguna de las posibles respuestas que da la función autocompletar. – Podemos hacer la actividad anterior pero dividiendo la clase en pequeños grupos. Cada uno de ellos deberá buscar su poema y dar a otro grupo el comienzo. Deberán crear un poema similar y comprobar si alguna de sus continuaciones está. En función del nivel, podemos pedir que se incluya rima. Para concluir se puede buscar algún poema de un escritor famoso como por ejemplo Mariposa de Lorca que sirva como ejemplo de composición con una frase recurrente. Si quieres leer más warmers para tu clase, la última semana hablamos sobre una actividad centrada en La historia de Carlos V.

Guerra de pelotas de papel. Actividad ELE
Actividades

Warmer del lunes – Guerra de pelotas de papel

Se entrega a cada estudiante tres hojas de papel y se les pide que escriban en cada folio una pregunta, una anécdota, un secreto o lo que se nos ocurra. El profesor también puede hacerlo para integrarse en el gripo. Una vez que los estudiantes han terminado se les dice que esta parte es muy importante, que tienen que prestar atención. Cuando hemos captado su atención hacemos una bola con uno de los papeles que hemos escrito. Esto normalmente genera desconcierto entre los estudiantes. Después, pedimos que se levanten y lanzamos una pelota a un alumno y animamos a los demás a que continúen. Pasados uno o dos minutos pedimos que paren y que cojan una de las pelotas de papel. Cada estudiante lee el contenido del papel que puede ser suyo o de cualquier otra persona y el resto pueden hacer preguntas sobre el contenido. Una vez leídas todas, se repite el proceso dos veces más hasta terminar con todas las bolas. Este warmer es ideal para el primer día de clase ya que permite dar y obtener información personal del resto de personas de la clase. Si quieres leer más warmers para tu clase, la última semana hablamos sobre una actividad centrada en El peor regalo de tu vida.

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